Septiembre…
Por fin, sentado en tu mesa, con la total intención de prepararte para ese examen, o proyecto, u oposición…
En ocasiones como esta viene bien sentirse acompañado. Acompañado en esa senda que supone estudiar o preparar las diferentes fases de un proyecto, examen u oposición, parando en cada una de las estaciones necesarias para lograr nuestro objetivo.
Es importante partir de pilares básicos para iniciar cualquier proyecto como son la actitud, mentalidad, motivación y foco, ¿verdad?
“Quien tiene un porqué, encontrará siempre el cómo”. Esta frase adaptada de Niestzche nos hace caer en la cuenta de la importancia que tiene encontrar un sentido en la vida a cualquier cosa que nos propongamos. Nosotros normalmente estamos orientados a un propósito, a un objetivo, en definitiva, a un proyecto. Las herramientas para alcanzar dichos objetivos no son, sino eso, meras herramientas: El cómo.
Todo esfuerzo tiene su recompensa y el esfuerzo, en este caso, es parte de ese cómo, una herramienta. Esfuerzo el que estás haciendo tú en este viaje de preparar una oposición o examen que tiene valor en cuanto que estás orientado al logro de tu objetivo.
Nuestro esfuerzo hoy se centra en ir descubriendo con claridad los pasos a seguir para lograr el éxito en nuestro proyecto. Queda clara también la importancia del ambiente, el entorno… técnicas de estudio y la planificación como aspectos claves en este caminar. Para más información puedes ver mi libro Opositar con éxito.
Ojalá la lectura y puesta en práctica de las ideas de este pequeño libro te lleve a memorizar mejor y más rápido, por ejemplo, el temario de tu oposición y consiga que estudiar unas oposiciones te parezca fácil.
Para superar los miedos iniciales ante tan ardua aventura, te propongo 5 claves:
1. ¿Cómo te comes un elefante?
¡Por favor! ¿Qué pregunta es esta? Hablo muy en serio. Yo me imagino un elefante en mi plato y se me quitan las ganas de comer. Sin embargo, si pienso que tengo más días para comérmelo y que me lo puedo comer poco a poco, bocado a bocado, la cosa cambia, ¿no crees? Con tu temario ocurre lo mismo. Una vez que tienes claro lo que tienes que estudiar, divídelo en partes digeribles y no pienses en el elefante (todo) sino en el trozo que te tienes que comer ese día. Recuerda: PLANIFICAR ES LA CLAVE.
2. Trabaja por pomodoros o por intervalos de alta intensidad.
Lo hemos visto, ¿recuerdas? Empieza estudiando 5 minutos a tope y haz un descanso. Luego puedes ir subiendo a 10, 15, 20 minutos. Quizá me digas que no puedes concentrarte sin distraerte 5 minutos. No pasa nada. Empieza con 1 minuto. La concentración es un músculo que se puede entrenar. Y tú puedes hacerlo. ES CUESTIÓN DE ACTITUD.
3. Ten un horario fijo
Si te propones comenzar cada día a las 8:00 h, tienes que estar todos los días estudiando a las 8:00 sin discusión. Pase lo que pase. Es tu obligación y tu tarea en este momento. Ten en cuenta que si quieres buscar excusas las vas a encontrar. NO OLVIDES EL FOCO.
4. Ten una motivación firme y clara.
Recuerda que hemos dicho que “Quien tiene un porqué, encontrará siempre el cómo.” El ESFUERZO va a merecer la pena, porque sabemos a dónde nos lleva.
5. Mírate al espejo y pregúntale a la persona que tienes enfrente para quién estás haciendo esto.
Su respuesta va a ser muy clara: para ti mismo ¡Por supuesto!. Puede que al reflexionar descubras que también hay personas alrededor que te pueden estar motivando a ello. Esto ayuda y da mucha fuerza, pero no olvides nunca que aquí lo importante eres tú y el logro de tus sueños. MOTIVACIÓN.
Si tienes un objetivo de verdad, solo te queda empezar a caminar hacia él. ¿Empezamos juntos? Si crees que puedo seguir ayudándote, solo tienes que contactar conmigo en montse@montsegurrea.es
