CONCLUSIÓN
Querido lector o lectora:
Hemos llegado al fin de este libro.
Como ya te dije en la introducción y he ido repitiendo a lo largo de los apartados que hemos trabajado juntos, espero que te haya servido como herramienta útil para conocerte mejor y enfrentar cualquier reto de tu vida con entusiasmo y actitud.
Esto no es un final. Es solo el comienzo. El principio de una larga temporada en la que vas a trabajarte para conocerte, desarrollarte, crecer y luchar por tus sueños.
Ante cualquier proyecto, los pilares principales que hemos trabajado a lo largo de nuestra lectura de esta obra, Autoconocimiento, actitud, motivación, mentalidad y foco, te van a ser de gran ayuda. Tomándolos como previos al momento de meternos en harina, nos van a proporcionar una serenidad y fortaleza ante mis metas que va a parecer que el camino es fácil.
Como bien he señalado en varias ocasiones, conocerse es fundamental y dejarse ayudar, una postura inteligente. Además, hoy en día, son muchas las herramientas que tenemos a nuestro alcance para profundizar y documentarnos sobre cualquier tema. No lo olvides, quizá en algún momento te sea útil echar mano de información complementaria a la que tienes previamente.
Dicho esto, y con el deseo de que sigamos en contacto, aunque solo sea de forma casual, al encontrarnos entre estas páginas, me gustaría terminar enumerando algunas cualidades básicas del estudiante exitoso, extensibles también al trabajador exitoso que sigue luchando por formarse y crecer. En un primer momento, el sistema educativo le da muchísima importancia a la memorización como habilidad de pensamiento. Si bien, cualquiera de nosotros que quiera alcanzar el éxito en sus exámenes o en el mundo laboral, deberá enfocarse en otras habilidades de rango superior. Habilidades que han salido mencionadas a lo largo de la obra y que quiero dejar recogidas de forma breve y conjunta en estas últimas líneas. Me refiero a las siguientes:
1. Pensamiento adaptativo:
Es importante aprender a aprender para adaptarse a todos los cambios de esta sociedad en la que nos ha tocado vivir. Ya sabes, estamos aprendiendo sobre un software, por ejemplo, y ya se está creando una versión mejorada.
Adaptarse continuamente a las condiciones cambiantes del día a día, y poder aprender cosas nuevas de manera rápida y eficiente, es indispensable para lograr el éxito.
2. Habilidad de comunicación:
En esta era digital en la que estamos inmersos, tenemos acceso a una gran variedad de nuevas formas de comunicación (videoconferencia, redes sociales…) Debemos saber y poder comunicarnos en cualquier situación y con cualquier persona, bien sean profesores, compañeros, altos cargos en el ámbito laboral…
3. Habilidad de colaboración:
Vivimos en un entorno que parece fomentar más la cultura de competencia e independencia, que la del trabajo en equipo y la colaboración. Pero la vida es más que trepar y alcanzar un gran puesto. Debemos saber adaptarnos a la cultura de colaboración, ya que nos va a tocar colaborar con otras dentro y fuera de la escuela, en el ámbito laboral, en nuestras propias relaciones sociales… y, a menudo, utilizando nuevas tecnologías.
4. Habilidades de pensamiento crítico y resolución de problemas:
Saber resolver problemas, aportar ideas y ayudar a mejorar los procesos de enseñanza te darán mejores herramientas. Esto en el ámbito educativo, pero no olvides que en el mundo laboral estas habilidades también están cada vez más reconocidas y valoradas.
5. Gestión personal. Los descansos son fundamentales.
Es fundamental que tengamos cada uno la capacidad de planificar, organizar, crear y ejecutar de forma independiente nuestros procesos. Ya sé que puede ser más fácil esperar a que alguien lo haga por nosotros, pero eso nos restará rendimiento a medio largo plazo. Me detengo un momento aquí para hablar del descanso. Dormir y descansar no son sinónimos.
De acuerdo con la Dra. Saundra Dalton-Smith y la información que nos transmite en su obra “Descanso Sagrado: Recupera tu vida, renueva tu energía, restaura tu cordura”, el descanso debe ser igual a la restauración en siete áreas clave de su vida.
Nos habla en primer lugar de descanso físico, que puede ser pasivo o activo. El descanso físico pasivo incluye dormir y dormir la siesta, mientras que el descanso físico activo significa actividades reparadoras (yoga, estiramientos, terapia de masajes que ayudan a mejorar la circulación …)
Pasamos al descanso mental. Nos referimos a ese compañero de trabajo que comienza a trabajar todos los días con una enorme taza de café. A menudo está irritable, olvida las cosas y le cuesta concentrarse en su trabajo. Cuando se acuesta por la noche para dormir, le cuesta apagar su cerebro mientras las conversaciones del día llenan sus pensamientos.
En el tercer puesto nos habla del descanso sensorial. Las luces brillantes, las pantallas de las computadoras, el ruido de fondo y las múltiples conversaciones, ya sea en una oficina o en llamadas de Zoom, pueden hacer que nuestros sentidos se sientan abrumados. ¿Como contrarrestarlo? Con algo tan simple como cerrar los ojos durante un minuto en mitad del día, así como desconectarse intencionalmente de los dispositivos electrónicos al finalizar la jornada.
Tenemos que hablar a continuación del descanso creativo. Despierta el asombro y la maravilla dentro de cada uno de nosotros. ¿Recuerdas la primera vez que has visto la Torre Eiffel, el océano o una cascada? Te permite disfrutar de la belleza del aire libre, de la naturaleza, de la belleza de nuestro entorno
Al hablar del descanso emocional, nos referimos a tener el tiempo y el espacio para expresar libremente nuestros sentimientos, requiere el coraje de ser auténtico. Una persona emocionalmente descansada puede responder a la pregunta “¿Cómo estás hoy?”, con un sincero “No estoy bien”, y luego compartir algunas cosas difíciles que de otro modo no se dirían.
Si necesitas descanso emocional, probablemente también tengas un déficit de descanso social. Esto ocurre cuando no logramos diferenciar entre aquellas relaciones que nos aportan, de aquellas relaciones que nos apagan. Para mejorar nuestro descanso social, debemos rodearnos de personas positivas y solidarias.
El último tipo de descanso, según la Dra. Saundra Dalton-Smith es el descanso espiritual, que es la capacidad de conectarse más allá de lo físico y lo mental y sentir un profundo sentido de pertenencia, amor, aceptación y propósito. Para recibir esto, podemos participar en algo más grande que uno mismo y agregar la oración, la meditación o la participación comunitaria a nuestra rutina diaria.
Como puede ver, el sueño por sí solo no puede restaurarnos hasta el punto en que nos sentimos descansados. Así que es hora de que comencemos a concentrarnos en obtener el tipo de descanso adecuado que necesitamos.
6. Habilidad de investigación
Normalmente, se nos evalúa en función de las respuestas que damos. No obstante, la capacidad de hacer grandes preguntas es una habilidad crítica que se necesita en una cultura educativa que requiere innovaciones constantes. Debemos cultivar esa capacidad, la curiosidad por lo nuevo, la búsqueda de preguntas y respuestas sobre todo aquello que nos rodea.
7. Habilidad tecnológica
En esta época en que nos ha tocado vivir, en esta era digital, la tecnología está en todas partes (ámbito laboral, universidad, etc). Si queremos tener éxito en nuestros proyectos, debemos también aprender tecnología de manera eficiente.
8. Creatividad e innovación:
Esta habilidad está muy relacionada con la capacidad de hacer buenas preguntas y la capacidad de resolver problemas. Si somos capaces de brindar más soluciones creativas e innovadoras a los problemas que existen, podremos enfrentarnos mejor a cualquier circunstancia que se nos presente.
9. Habilidades blandas:
En nuestra época de estudiantes rara vez han dedicado tiempo a enseñarnos habilidades blandas, habilidades como la gestión del tiempo, habilidades organizativas, la capacidad de mirar a alguien a los ojos al hablar con ellos o usar un apretón de manos firme para saludar o confirmar una relación comercial… Debemos ser conscientes de que estas habilidades no solo nos ayudarán en la escuela, sino en todo los contextos en que nos estemos desenvolviendo.
10. Empatía:
La capacidad de las personas de ponernos en el lugar de otra persona, comprender sus sentimientos y ayudar a resolver sus problemas es fundamental para llegar al éxito.
Como podemos ver, son estas habilidades que están en nuestras manos trabajar y desarrollar, y que sin duda van a hacer más simpático y fácil nuestro entorno y nuestra vida. No lo olvides. Y no dejes de cultivarlas.
“Si sale mal, durará un segundo. Si sale bien, durará toda una vida. El éxito no espera al final de la calle del miedo, sino al final de la calle del atrevimiento.
Atrévete. El mundo es de los que lo solicitan”
Anxo Perez
