Tiempo. La eterna cuestión.
¿A qué debemos dedicar nuestro tiempo en los centros de Educación Infantil?
Normalmente, y me refiero principalmente al primer ciclo de educación infantil, los educadores y educadoras estamos contratados un número de horas que corresponde en un gran porcentaje con la atención directa a los niños y niñas del centro. El resto del tiempo, se divide en preparación de las sesiones, de las aulas, atención a padres… y ahora también a la elaboración de una serie de documentos normativos para reflejar la evaluación del alumnado.
Mi pregunta directa es: ¿Se ha tenido en cuenta la dotación de recursos-tiempo- para esta tarea? ¿Se han tenido en cuenta las diferencias en la planificación y calendario del primer y segundo ciclo de la etapa de educación infantil?
Hemos de partir de las diferencias significativas que hay entre los dos ciclos que componen dicha etapa educativa. En ellas, hemos de tener en cuenta la diferencia de formación inicial de unos profesionales y otros, así como su situación administrativa. E incluso el calendario escolar en ambos ciclos. Este último punto es fundamental si tenemos en cuenta la importancia de la transmisión de información entre unos profesionales y otros, ya que sus periodos lectivos son significativamente diferentes. Y también, sobre la importancia de la transmisión de información y la comunicación fluida entre centro educativo y familias.
Artículo 10 de la ORDEN FORAL 59/2023
Entre otras cosas, en el caso de Navarra, pero no difiere mucho en otras comunidades autónomas, para cumplir con el artículo 10 de la ORDEN FORAL 59/2023, como padre o madre del alumnado, debes estar atento/a a las reuniones del centro educativo al principio de cada curso, en las que se informará sobre los objetivos, criterios de evaluación y competencias específicas de cada una de las áreas. También debes establecer una buena comunicación con la tutora o tutor de grupo para garantizar un seguimiento continuado de cada niña o niño. Además, tenéis derecho a conocer las decisiones relativas a la evaluación de vuestros hijos e hijas. Si tienes alguna duda o necesitas aclaraciones, puedes solicitar información al profesorado y en el caso de primer ciclo, al personal educativo, que debe facilitar las aclaraciones necesarias, puedes solicitar información al profesorado y en el caso de primer ciclo, al personal educativo, que debe facilitar las aclaraciones necesarias.
Como profesor o tutor, es tu responsabilidad garantizar la objetividad en la evaluación del alumnado y cumplir con lo establecido en el artículo 10 de la ORDEN FORAL 59/2023. Para hacerlo, hemos visto que se pueden seguir los siguientes pasos:
- Informar a las familias del alumnado al principio de cada curso acerca de los objetivos y competencias clave referenciadas en el anexo I del Decreto Foral 61/2022, así como de los contenidos expresados en forma de saberes básicos, criterios de evaluación y competencias específicas de cada una de las áreas.
- Establecer una comunicación fluida con las madres, padres o representantes legales del alumnado para garantizar un seguimiento continuado de cada niña o niño.
- Facilitar a las familias del alumnado la información necesaria para conocer las decisiones relativas a la evaluación de sus hijas e hijos, y estar disponible para responder cualquier pregunta o duda que puedan tener al respecto.
- Garantizar la objetividad de la evaluación del alumnado, realizándola con criterios claros y transparentes, y basándose en la observación directa, los registros y el análisis de la producción del alumnado.
- Asegurarse de que la evaluación se realiza de manera continua y global, teniendo en cuenta el desarrollo de todas las áreas de aprendizaje y el progreso individual de cada niño o niña.
Y, además, para cumplir con los artículos 11, 12 y 13 de la ORDEN FORAL 59/2023 relativos al proceso de evaluación en el primer ciclo de Educación Infantil, como educador o educadora de referencia, debes seguir los siguientes pasos:
- Coordinarte con el equipo educativo del grupo para garantizar la unidad en la propuesta pedagógica y en la evaluación de los aprendizajes de las niñas y los niños.
- Realizar la evaluación inicial de cada niña o niño que se incorpore por primera vez al primer ciclo de Educación Infantil o se cambie de centro, recogiendo los datos más significativos de su proceso de desarrollo y necesidades, y teniendo en cuenta la información proporcionada por las madres, padres o representantes legales. Esta evaluación inicial se utilizará como punto de referencia para la toma de decisiones relativas al desarrollo del currículo y para su adecuación a las características y necesidades de cada niña o niño.
- Realizar la evaluación continua del proceso de enseñanza y aprendizaje, que tendrá en cuenta la información recogida en la evaluación inicial y tomará como referencia los criterios de evaluación recogidos en la propuesta pedagógica. Esta evaluación se realizará de forma continua, mediante la observación directa y sistemática de las situaciones diarias y cotidianas, y se utilizarán registros de observación para documentar los procesos acontecidos y los logros alcanzados.
- Acompañar a la niña o al niño en su proceso de aprendizaje, mediando entre ella o él y su proceso de aprendizaje, y motivándoles a investigar mediante propuestas o situaciones de aprendizaje que provoquen en las niñas y los niños conflictos cognitivos que les animen a poner en práctica lo aprendido.
- Tomar las decisiones correspondientes, tanto grupales como individuales, y realizar un análisis global del grupo para la toma de decisiones.
- Utilizar los instrumentos de recogida y de registro de la información que decida el equipo educativo, y que se incluirán en la propuesta pedagógica.
No quiero finalizar, sin recordar que, como educadoras y educadores, debemos entender la evaluación de nuestro alumnado como un proceso continuo y dinámico que nos permite obtener información sobre su progreso y logro de aprendizajes. Algunas pautas para ello serían:
- Enfoque integral: La evaluación debe abarcar diferentes aspectos del aprendizaje, como conocimientos, habilidades, actitudes y valores. No debemos centrarnos únicamente en calificaciones, sino también y sobre todo, en la comprensión profunda y el desarrollo integral de cada alumno y alumna.
- Diversidad de herramientas: Utilicemos una variedad de herramientas de evaluación, como la observación en aula, listas de cotejo, proyectos, presentaciones orales, observaciones y trabajos en grupo. Esto nos permitirá obtener una visión más completa de las habilidades y conocimientos de nuestros alumnos y alumnas.
- Retroalimentación oportuna: Proporcionemos retroalimentación regular y constructiva a los niños y niñas, destacando sus fortalezas y áreas de mejora. Esto les ayudará a comprender sus progresos y a establecer metas para su aprendizaje continuo.
- Evaluación formativa: Utilicemos la evaluación como una herramienta para el aprendizaje. Utilicemos la evaluación para identificar las necesidades de los alumnos, adaptar nuestras estrategias de enseñanza y brindarles oportunidades para mejorar y crecer.
- Evaluación auténtica: Busquemos oportunidades para evaluar a los niños y niñas en situaciones reales y significativas que reflejen el mundo real. Esto les permitirá aplicar sus conocimientos y habilidades en contextos auténticos y les dará un sentido de propósito en su aprendizaje.
- Individualización: Reconozcamos que cada alumno y alumna tiene fortalezas, intereses y estilos de aprendizaje diferentes. Adaptémonos a sus necesidades individuales al diseñar y realizar evaluaciones. Y al momento evolutivo en el que se encuentran.
- Comunicación abierta: Mantengamos una comunicación abierta y transparente con el alumnado y sus familias sobre el proceso de evaluación. Expliquemos claramente los criterios de evaluación y proporcionemos retroalimentación sobre el progreso de cada niño y niña.
Gracias por llegar a este punto.
